Far far away land. I

(Probando la aplicación blogger para móviles...)

Lloro como una niña abandonada cuando quiero y no puedo hablar con vos. Y cuando no quiero y se me ocurre, pero no puedo hablar con vos. La imposibilidad me mata.
Te extraño, pero no es eso lo que me da tristeza. Es que me gustaría sentir que hablé todo lo que pude y aproveché todos los momentos, es decir, quisiera que te haya explotado lo suficiente como para no sentir que faltan cosas tuyas que no puedo descubrir. Quisiera que esté satisfecha de vos. Pero en realidad tampoco quiero estar satisfecha.
Qué maravilla triste es tener la suerte de conocer personas infinitas.

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